Uncategorized

Articulo n°3

Si no sabes qué vender… empieza por mirar lo que ya haces Yo no empecé con una “gran idea de negocio”. Empecé mirando lo que ya sabía hacer. Durante mucho tiempo hice cosas en mi trabajo que para mí eran normales… pero que afuera tenían valor. El problema es que no lo veía. Y creo que eso mismo le pasa a muchas personas hoy: creen que para emprender tienen que inventarse algo completamente nuevo, cuando en realidad muchas veces ya tienen experiencia, conocimiento y habilidades que pueden convertirse en un servicio. Cuando trabajaba en la Universidad de Antioquia llegué a un área que prácticamente no existía. Me tocó hacer de todo: estructurar procesos, definir formatos, crear indicadores, organizar equipos, construir planes de acción y hasta ayudar a formar el área desde cero. En ese momento no lo veía como “un servicio”. Era simplemente mi trabajo. Pero años después entendí que todo eso que había aprendido podía ayudarle a otras personas y organizaciones. Y así llegó uno de los primeros servicios que vendí por fuera: una consultoría para estructurar un área de comunicaciones. Exactamente algo que ya sabía hacer. Ahí entendí algo muy importante: muchas veces no empezamos desde cero. Empezamos desde la experiencia, desde los aprendizajes, desde los errores y desde todo lo que ya hemos recorrido. Si estás pensando en emprender tengo un mensaje para ti: tal vez hoy no necesitas inventarte algo completamente nuevo. A lo mejor lo primero que necesitas es mirar con más atención todo lo que ya sabes hacer, todo lo que has aprendido y todo lo que podrías poner al servicio de otros. Porque muchas veces ahí, en tu experiencia y en tu recorrido, puede estar la base de algo propio. Y tú… ¿qué de todo lo que hoy sabes hacer podría convertirse en una solución para alguien más? Agendemos una cita previa En mis mentorías acompaño a profesionales que están en ese punto: cuando necesitan claridad, estructura y alguien que los ayude a avanzar con intención. Si sientes que estás ahí, puedes ver cómo puedo acompañarte aquí: Inicio Sobre mi Empresas Personas Blog Tienda Contacto Inicio Sobre mi Empresas Personas Blog Tienda Contacto Contacta conmigo Whatsapp Linkedin Instagram Link Youtube © 2026 Ingrid Otálvaro. Todos los derechos reservados

Articulo n°3 Leer más »

Articulo n°2

“Cuando llegué, no había nada” “Luché tanto para conseguir esto, hice tantos sacrificios y renuncias… y ¿sabes qué es lo más duro? Que cuando llegué, no había nada”. Así resumía Alexa lo que habían sido sus últimos años trabajando en una compañía muy reconocida de la ciudad. Había llegado como auxiliar y, 12 años después, ocupaba un cargo directivo de alto nivel en un área clave de la organización, con un salario y unos beneficios que muchos se soñarían. Yo no entendía. Ella había logrado el “sueño” profesional de muchos… entonces, ¿por qué sentía que no había encontrado nada? En ese momento recordé la pirámide de necesidades de Maslow, esa teoría que clasifica las necesidades humanas en cinco niveles: fisiología, seguridad, afiliación, reconocimiento y autorrealización. Alexa tenía garantizadas casi todas. Excepto una: la autorrealización. Esa necesidad profunda de desarrollar tu máximo potencial, de encontrar un propósito genuino en lo que haces y de sentir que contribuyes a algo que trasciende lo individual. Y ahí la entendí. Porque lo mismo me había pasado a mí. Lo primero que quería que Alexa entendiera era que sus preguntas eran válidas. Que no estaba mal. Que no era una “desagradecida” por querer renunciar al mejor cargo, al mejor salario o a la mejor empresa para buscar algo que realmente la hiciera feliz. Algo que le permitiera encontrar sentido en su trabajo, conectar con su propósito y contribuir desde lo que es, desde su esencia. Lo segundo que le dije fue que sí había luz al otro lado. Que era posible construir una vida profesional más alineada con quien era realmente. Pero también le fui muy honesta: ese camino de autodescubrimiento iba a requerir muchísima valentía y persistencia, porque muchas veces iba a ser más fácil abandonar que continuar. De esa primera conversación, con la que comenzó nuestra mentoría, ya han pasado ocho meses. Hoy Alexa sigue trabajando en finanzas, pero ya no detrás de un escritorio. A ese trabajo renunció cuando íbamos a mitad del proceso. Ahora acompaña a personas y familias a estructurar sus finanzas, invertir en bolsa y construir patrimonio con estrategia. Ya ha cerrado ventas, ya tiene una comunidad y sigue enfrentando retos… pero esta vez son retos que la emocionan más. Qué valentía la de esta mujer. Y la de todas las personas que se atreven a dejar “lo seguro” para ir detrás de aquello que realmente les mueve el corazón, les da sentido y les “encharca” el ojo. Porque a veces el éxito no está solo en llegar más alto. A veces también está en encontrar un camino que se sienta tuyo, que te permita poner tus talentos al servicio de otros y construir algo que trascienda más allá de ti mismo. Agendemos una cita previa En mis mentorías acompaño a profesionales que están en ese punto: cuando necesitan claridad, estructura y alguien que los ayude a avanzar con intención. Si sientes que estás ahí, puedes ver cómo puedo acompañarte aquí: Inicio Sobre mi Empresas Personas Blog Tienda Contacto Inicio Sobre mi Empresas Personas Blog Tienda Contacto Contacta conmigo Whatsapp Linkedin Instagram Link Youtube © 2026 Ingrid Otálvaro. Todos los derechos reservados

Articulo n°2 Leer más »

Articulo n° 1

A veces no es un no, es un “aún no” Recuerdo cuando me asignaron a mi primer cliente TOP. Era un hombre que venía de ser presidente de una gran compañía, y mi responsabilidad era acompañarlo en su transición hacia la independencia. Su objetivo: crear su propia firma de consultoría en transformación digital. Lo primero que pensé cuando vi su hoja de vida fue: ¿yo qué tengo que enseñarle a este señor? Tenía la experiencia, el conocimiento, el salario, la posición… todo lo que yo no tenía. Después de mi momento de “victimez” —como le digo yo—, llena de miedo e inseguridad, agendé esa primera cita. Y pasó exactamente lo que yo esperaba. Fue una reunión fría. El era parco, cortante y desde mi percepción, no mostraba mayor interés. “Era de esperarse”, pensé. Al final, Ingrid… ¿qué podrías aportarle? Pasaron casi seis meses. Y un día, sin previo aviso, me escribió. Ya había estructurado su empresa. Ya la tenía en marcha. Y ahora sí, estaba listo para iniciar el proceso de mentoría. Pero no quería hacerlo solo. Quería hacerlo con su socio —otro profesional de altísimo perfil— y esperaba que yo pudiera acompañarlos a ambos. Así comenzamos un proceso que, sin darme cuenta, fue de doble vía. Mientras yo los acompañaba a estructurar su propósito, la historia de su marca, su propuesta de valor y su posicionamiento en LinkedIn…Ellos también me estaban enseñando a mí dos cosas muy importantes: La primera: a confiar más en mí, en mi proceso y en lo que sé y puedo aportar. La segunda: que los tiempos de los clientes no siempre son los nuestros. En su caso, no fue falta de interés. No fue falta de valor. Simplemente, primero necesitaba organizar las bases de su negocio. Nuestro proceso se cerró el día en que nos tomamos esta foto. Carlos, Anyelo y yo salimos a almorzar. Pudimos conocernos en persona, compartir historias, agradecer lo aprendido y dejar la puerta abierta a futuras colaboraciones. Una historia de oficina que empezó con miedo, inseguridad y muchas dudas…y terminó recordándome varias cosas que hoy sigo teniendo presentes: No siempre se trata de “saber más” que el otro. A veces, se trata de saber acompañar. Y también, que un “no” no siempre es un no definitivo. A veces es un “no es el momento”. Un “aún no estoy listo”, “Un “primero necesito ordenar otras cosas”. Porque los tiempos de los clientes no siempre son los nuestros. Y entender eso —aunque al inicio cueste— también hace parte del proceso. ¿Te ha pasado que algo que parecía un “no” … solo necesitaba más tiempo? ¿Cuántas veces has asumido que era un no… cuando en realidad era un “aún no”? Entender que no todo “no” es definitivo también cambia la forma en la que te posicionas, te comunicas y tomas decisiones sobre tu camino profesional. Agendemos una cita previa En mis mentorías acompaño a profesionales que están en ese punto: cuando necesitan claridad, estructura y alguien que los ayude a avanzar con intención. Si sientes que estás ahí, puedes ver cómo puedo acompañarte aquí: Inicio Sobre mi Empresas Personas Blog Tienda Contacto Inicio Sobre mi Empresas Personas Blog Tienda Contacto Contacta conmigo Whatsapp Linkedin Instagram Link Youtube © 2026 Ingrid Otálvaro. Todos los derechos reservados

Articulo n° 1 Leer más »